QUINTA PATA

Amaya Suberviola

28.10 – 03.12.22

Tengo dos intereses que se cruzan dentro de mi pintura y este título hace referencia a ambos. Los he unido tímidamente mediante estas dos palabras como cuando los uno con pintura, porque de otra manera no se si seria posible hacerlo.

 

Uno es la construcción del cuadro a través de la superposición de capas. Normalmente cada capa atiende a una imágen de mi archivo personal o a fragmentos distorsionados de ellas. Uso las imágenes por cómo son, no por lo que significan. Como cuando usas una tarjeta de visita de marcapáginas o una pinza de colgar la ropa para cerrar un paquete de arroz. La acumulación de errores produce aciertos y también el cúmulo de aciertos puede ocasionar errores. Hay que tener cuidado. Es un estar en equilibrio que descansa cuando la capa final parece que no te propone una siguiente, ha encajado en vez de generar un nuevo hueco o una nueva necesidad.

 

La primera vez que oí hablar de los pentimentos o arrepentimientos en pintura fue al conocer un cuadro de Velazquez dónde un caballo tenía cinco patas. La corrección de la postura de una de ellas ha hecho que con el tiempo la pata fallida salga a la superficie. En origen la quinta pata no se veía, pero sirvió para que existiera su corrección. Me gusta pensar que mis cuadros están llenos de quintas patas, que no sirven para ser vistos pero sí para que exista lo siguiente. Como la relación que yo pudiera tener con mi tatarabuela a la que nunca conocí, pero que por sus actos estoy aquí.

 

El segundo interés es la atracción que tengo, cada vez más acentuada, por la estética y las estructuras de elementos útiles. Lo que ha sido creado o diseñado para un fin particular. Creo que cuando algo se hace o se fabrica con un objetivo concreto o para desempeñar una labor específica, su estructura posee una autonomía atractiva e inquietante, o por lo menos así me ocurre a mi. Por ejemplo el chasis de un coche o el dibujo que contornea los filamentos de una bombilla. Puede que se trate de algo personal.

 

Me ocurre también en el taller; si pretendo adherir cinta de carrocero sobre un soporte para buscar un interés estético, seguramente no acabe conforme con el resultado. Sin embargo, si utilizo la cinta para reservar un fragmento del cuadro por una razón justificada del proceso, casi seguro que las formas que ahí surjan captan mi interés.

 

Es por esta razón que en parte de mis piezas utilizo tanto estructuras y formas de componentes útiles encontrados, como composiciones y elementos que aparecen en otras obras debido a las demandas que surgen en sus procesos. Las cambio de contexto, las llevo de lo útil a lo inútil, a una utilidad que solo existe dentro del cuadro, como la razón de ser que tiene la quinta pata de una silla.

OBRAS

QP-01

 

2022
Óleo, esmalte, rotulador y ceras sobre lino

195 x 140 cm

QP-02

 

2022
Óleo, esmalte, rotulador y ceras sobre lino

195 x 140 cm

QP-03

 

2022
Óleo, esmalte, rotulador y ceras sobre lino

60 x 85 cm

QP-04

 

2022
Óleo, esmalte, rotulador y ceras sobre lino

80 x 60 cm

QP-06

 

2022
Ceras al óleo sobre papel pegado a bastidor de madera

30 x 21 cm

QP-05

 

2022
Óleo y rotulador sobre madera

30 x 21 cm

QP-08

 

2022
Ensamblaje de óleo y acuarela sobre papel cortado con láser

125 x 105 cm (medidas sin marco)
Enmarcado con cristal museo

QP-07

 

2022
Ensamblaje de óleo y acuarela sobre papel cortado con láser

125 x 105 cm (medidas sin marco)
Enmarcado con cristal museo

QP-06

 

2022
Ensamblaje de óleo y acuarela sobre papel cortado con láser

125 x 105 cm (medidas sin marco)
Enmarcado con cristal museo

QP-05

 

2022
Ensamblaje de óleo y acuarela sobre papel cortado con láser

125 x 105 cm (medidas sin marco)
Enmarcado con cristal museo

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